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miércoles, octubre 03, 2007

POEMAS AL PASO: IN MEMORIAM

Es la primera vez y quizá se transforme en un vicio
que escribo directo en este blog, un grupo de poemas
que no sé cómo serán ni menos lo que tratarán.

A LA MEMORIA DE MUCHA GENTE QUERIDA Y DE MI ABUELO.

1

Hay parte de un cuerpo derretido en trozos de hielo
y sustancias que se pegan a los rincones

2

patrañas en los mares
colas de camarones
hilos de las costumbres

3

la calma una vez se fue boca abajo
los silabarios se leen en las esquinas
y un tráfico de emanaciones superfluas
se viene a pegar en las entrañas

4

la muerte es un tema predilecto:
la muerte de aquellos señores de las minas
ubicuos en su naturaleza de la masacre
indistintos de la tierra
beben su té y meriendan con el asesino

5

los crímenes los disfrazan muy bien de fiestas
todos los domingos los carnavales eran el ritual
que unía a las viudas y sus huachos endebles

6

vítores y tambores a la hora del crimen
la muerte por la espalda
o la traición eran sus numeritos preferidos
a la hora de su té con tostadas

7

a la misma hora de eliot en su tierra baldía
ellos idolatraban la locura y la sodomía
a fin de enaltecer los altares a donde un dios idiota
les santiguaba las armas

8

Nunca un dios estuvo más cerca del infierno
un dios infernal si queréis atisbando la mala sangre
los cuentos de terror con que se iba cubriendo la escuela
ellos la pintaron de azul y gris ellos la pintaron de laguna
mar desierto escolares bulliciosos perseguidos por fantasmas
los cuentos de terror no fueron nada el día de la masacre

9

si alguien escucha aquí oirá tal vez la bisagra
que aquel día se puso a cantar desolados himnos
niños con globos rojos niños con globos azules
un tren cargado de nenúfares hacia un desierto de sueños
un pozo una quiromántica un sastre un chino en la pulpería
si escucháis aquí tal vez sientan el hielo de la cabeza muerta

10

mucho oropel para un territorio que se ha ido cubriendo de fábulas
tremendas cantatas al vacío de las calles
inmensidades de voces sonando hacia ninguna parte
el desierto se traga todo incluso esa lágrima que salió de un niño muerto
incluso la memoria de la lagartija al borde del abismo

11

no te sueñes ya más
no te busques en desiertos paridos
la ciudad crece dentro de un cangrejo
las oscuras emanaciones de ácido se vienen a poner en tu mente
y es como si actuaras por primera vez en un teatro vacío
al centro mismo de Santiago Humberstone
déjate de soñar y pinta tu desierto adentro de tu párpado
y sueña tu mujer y sueña tu hombre
y búscate en la losa en los huesos inscritos en una tabla
virtual de los arqueólogos
hombre mujer o niño
tu cara está puesta en una nube
que el viento arrastra más allá incluso de la historia

12

si tal vez hay un sacrificio
si tal vez hay una inmolación
es tu cuerpo allí expuesto a las hormigas
tu cuerpo cubierto de cal
una vez más tu cuerpo intentado para el olvido
un cuerpo que debió emigrar hacia zonas oscuras
un cuerpo que nunca debió haber aparecido en las noticias
y eras tú allí en tu desierto en tu sombra en tu cifra

13

el pederasta pensó ocultar su sadismo
enmermelarse de discursos
y pasear eternamente a su mastín en una foto
detrás de su cruz un dios infernal destapaba botellas de champaña
y compartían el pavo y el vino de navidad
la cama adonde alojaba un cuerpo traslúcido y hemofílico
niños de distintas razas cubrían las paredes de su cuarto
el hombre se tenía tanta fe que incluso a los obreros
mintió en su tropelía
nunca la imaginación fue más pobre que ese metro de concreto

14

Un cuerpo sobre un trozo de hielo en el desierto
es un pájaro escarlata como un misil metiéndose
adentro de la memoria

15

Un cuerpo sobre un desierto de hielo azul prusia
es un caballo desbocado en la negra noche

16

Un cuerpo sobre un sueño en un desierto florido
es un tigre veloz surcando en solitario las entrañas de la tierra

17

Un cuerpo sobre la cima de una montaña en el desierto
es una memoria perpetua altar de los sacrificios

18

está inscrito en alguna parte del cielo
o en algún libro de los mortales:
Nadie nadie puede borrar la ignominia
incluso la cal que trabaja para la muerte
puede con toda su armada dejar de ser
una paloma blanca manchada de sangre.

19

Veintiuno son los golpes
veintiuna las olas que azotaban las costas del norte
veintiuno los dolores tratados como carne de lobos
veintiuno los niños y las niñas y los abuelos y las abuelas
y las iglesias que se ponían a bostezar y los santos
escondidos en sus madrigueras y los terrores
que corrían dementes por las calles y los jotes
desolados en sus misterios y los cormoranes vacíos
saliendo de naves fantasmas y los gritos perforados
en pueblos derruidos y las mañanas frías con un abuelo enfermo
contando historias de sangre de su padre en la masacre
del niño ileso bajo los cadáveres del hombre lanzado junto a los muertos
y que luego salió caminando rumbo a una taberna
de la madre que murió aguardando el número del nicho de su hijo
que nunca existió en los registros de la morgue
de la viuda que tuvo su ojo muerto pintado de guerra triste
del anciano que soñó al nieto libre del espejismo del desierto
del lobo marino tatuado con el laberinto de la negra noche

20

un cuerpo en el desierto es un beso amarillo de la muerte en la boca del soldado
un cuerpo en el desierto es tu nombre trastornado puesto en una calle de Londres
un cuerpo en el desierto es un confín de similitudes arrancadas a la muerte
un cuerpo en el desierto es la vergüenza disfrazada políticamente correcta
un cuerpo en el desierto es la miseria el abismo la insanía la bastardía de un pueblo
vendido una y otra vez como mercadería barata en los mercados persas del orbe
un cuerpo en el desierto es bello si eres tú con tu boca tu pala y tu ojo en el poema de Vallejo

21

de la memoria la evocación y el recuerdo
de tu presencia en las calles de iquique
de tu largo viaje hacia las poblaciones de Santiago
la victoria la legua la bandera cardenal josé maría caro
de la larga historia de crímenes relatadas por patricio mann
del cine los poemas las canciones y las cantatas
Escuela Santa María de Iquique
en tu nombre los hijos de los parias los obreros
sus mujeres y sus niños los abuelos las abuelas y los tíos
tú mismo que enarbolaste más de una bandera
tú mismo que hiciste un poema
tú mismo que pintaste más de un cuadro
tú mismo que te fotografiaste en las salitreras
tú mismo que soñaste con fantasmas
tú mismo que más de un registro hiciste en la pampa
tú mismo que traes pan frutas yerbas mermelada y té
tú mismo con un kilo de arroz te pusiste a jugar
con las olas del mar que nunca más verías
sino en la memoria de todos los muertos
de la Escuela Santa María de Iquique.


(Escrito al pasar y muy rápido hoy 03 de Octubre de 2007 a pocos días
que se cumplan los cien años de La Matanza de la Santa María de Iquique.
Para esa gente, para aquellos jóvenes, esos niños, para esas mujeres,
para todos ellos que quisieron ser y no fueron y están siendo, va mi memoria,
mi ritual de escritura, mi homenaje. Desde aquí, desde Santiago un iquiqueño
más os brinda un saludo.)
(Este texto puede sufrir muchos cambios posteriores.)
(Aumentado 19, 20 y 21, el 04 de octubre de 2007)

viernes, septiembre 21, 2007

SOBRE EL TIEMPO

Tal como vivimos, el factor tiempo se ha ido trasnformando en un bien escasísimo. Nadie tiene tiempo. vivimos atrapados en la cárcel del tiempo o tenemos encarcelado a Cronos para pretender instrumentalizarlo a nuestras anchas. Alguna vez escribí este poema:

TIEMPO.

Botes en la orilla.
Viejos pescadores
Perdidos
En el humo.
Fugacidad.
El
Aire
Oprime
Las
Manos.

El tiempo ha detenido
Su caravana.
Ahora retoma
Su camino de libertad
Lejos
De
Cronos.

Ahora se cubre de nieve el mar
Y sus pescadores en la orilla
Muertos.



Aludía, a través de estas palabras redactadas el año 82, a la vieja idea del tiempo apropiado por los seres humanos transformado en instrumento. El poema intentaba una descripción del instante simbólico de la liberación del tiempo. Y, en consecuencia, la desaparición de una "raza" fundada en su efecto más inmediato: el transcurso. Cronos como símbolo del tiempo atrapado, tiempo domesticado. El mito de Cronos es la domesticación del tiempo por los humanos. Triunfo de la razón. El tiempo doblegado. Un tiempo mítico doblegado fecundo cuando la humanidad iniciaba su ciclo. Tiempo mítico que persiste en los campos. Para este 18 de septiembre, día de celebración de la Independencia de Chile, me fui con mi familia al campo. Para mis dos pequeñas hijas, el tiempo fue infinito. Un día eran mil días de la Capital. ¿El tiempo liberado? El tiempo mítico ilusión de perpetuidad. El tiempo fecundo que para todo alcanza, incluso para soñar. Para dormir como si el tiempo no existiese, "a pierna suelta", diría Lihn, el poeta(1969, 25). Allí, en el campo, el tiempo tiene otro desarrollo, o la raza temporal alimenta al tiempo con otros ritmos. Nadie se apura. Todos se saludan, conocidos y desconocidos. Rememoro mis antiguas vacaciones en la ciudad de Iquique. una vez escribí que el tiempo se había detenido allá. La ilusión del tiempo detenido. Yo no estaba. Desaparecía un largo año y al retornar al puerto, percibía todo igual: tiempo detenido, burda ilusión, el tiempo subrepticiamente transcurría ídem para todos. El abuelo de mi buen amigo Gallegos ya no estaba. Mi madre hizo abandono del mundo. Un gran amigo, Ricardo Tello, el lobo estepario, Harry, como lo había denominado, con un poco más de curenta años, también hizo uso de un asueto permanente lejos del aquí-ahora. El pequeño puerto de Iquique con su tiempo detenido había dado paso a los ciclones de la urbe, aunque mantiene en sus rincones ese como estado permanente del tiempo, como si el tiempo en esa ciudad costera nortina chilena fuese también iquiqueño: todo el mundo, creo, duerme la siesta. El mar hace sus acrobacias frente a nanas con niños en brazos, mujeres estirándose no se sabe si para ser más largas o flexibles como las olas, hombres pescando lenguados, los infaltables cimarreros de siempre besándose con los pies hundidos en la arena y los dedos crespos como cangrejos, viejitos y viejitas leyendo, fumando, caminando, trotando, oficinistas que no se sabe por qué, pero están ahí, frente al espectáculo marino, sentados sobre la arena con un paquete en una mano y el saco de vestir lleno de migajas de algún dulce inefable, una luna, por ejemplo, o un chumbeque, quién sabe. A nadie parece importarle el tiempo. El tiempo se detuvo. No hay jefes, no hay esposas, no hay el hombre de la casa gritonéandolas a ellas, no hay "cabro chico" que ir a buscar a la escuela, no hay inspectores de colegios, no hay profesores, no hay un entrenador que, con cronómetro en mano, diga: ya, te alargaste cinco minutos una pierna, ahora la otra...nada...el tiempo se ha esfumado...el tiempo en el puerto se ha detenido. Pero sabemos que no es así, es sólo ese tiempo mítico fecundo como que para todo alcanza, porque luego ese oficinista lleva el paquete al correo, la nana regresa a preparar el almuerzo, los cimarreros se devuelven a sus colegios para que el bus amarillo se los lleve de vuelta a casa, el hombre que pesca un lenguado no pescó ninguno y vuelve a su jubilación militar subiéndose al auto para "taxiar" toda la tarde, los viejitos y viejitas se alegran por una mañana más frente al mar y el mar sigue con sus piruetas un poco más vertiginosas como si el tiempo no hubiese transcurrido, como que aquí no ha pasado nada. Mis hijas en el campo lo pasaron de maravilla: no hubo papá llamándoles la atención y apúrate que vas a llegar tarde al colegio, ni mamá, ya, son las seis y media de la mañana, a levantarse, a la ducha, ni profesora ni campanas o timbres, ni nada. El tiempo también se les detuvo. El tiempo mítico fecundo alcanzaba para todo: comer, jugar, dormir, subir cerros, pasear por la plaza, salir a las ramadas, comerse un anticucho, conversar, sobre todo conversar como si tuviésemos todo el tiempo. En el campo como en las pequeñas urbes el tiempo mítico fecundo por suerte, aún persiste.


En cambio, en la Gran Ciudad, en Santiago, nadie tiene tiempo. El tiempo no alcanza. Hay que hacer miles de cosas y apenas podemos hacer una o dos, con suerte: trabajar y trabajar. Pero, el tiempo es un bien extremadamente escaso. No sé cómo a los grandes empresarios no se les ha ocurrido negociar con el tiempo y, a lo mejor, instalar en pleno centro de la Capital una casona exclusiva para dormir una siesta, no para "echarse un polvo", sino para dormir la siesta, porque el centro ya está repleto de lugares para los amoríos veloces de las grandes urbes, polvos que se van con el viento y se pierden en el olvido...queda la pura satisfacción de la conversación velocísima, más aún ahora con lo del Transantiago, a las diez de la noche tomándose rapidito una cerveza con el amigote de siempre al que se le cuenta lo mismo de siempre y ese polvo olvidable a las dos de la tarde del que ya nadie se acuerda ni siquiera cómo olía el cuerpo del otro en el trance del coito, ni si el orgasmo fue múltiple, simultáneo, extremo o una pura eyaculación sin gusto a nada y luego, vístete rápido que ya son casi las tres, mi jefe otra vez me va a cagar y otra vez me va a chantajear y si no se queda... y no falta el soplón, el marica de mierda envidioso porque ninguna mina lo agarra ni en bajada y...tení que terminar todo esto antes de las cuatro y haz un cheque a la compañía tanto y...la locura...el estrés...y se te olvidó por completo el polvo..y cómo se llamaba el "güevón" y cómo era la "güevona"...¿olía rico?... ¿se depilaba?...¿tenía buen aliento?...el puro olor maldito del jabón del motel que no despista a nadie...y el estrés...y este tipo le puede decir a mi esposo...pero si hace como tres meses que llegamos rendidos a la casa y nada de nada...y una es humana...una siente deseos...una tiene ganas...y justificaciones para allá....justificaciones para acá...y el cabro chico que está repitiendo porque lo tienen hace un mes en la biblioteca porque no puedo ir a las citaciones del colegio...y...ah...no pagué la luz...mi vecino me miró con el caracho porque otra vez le pedí que me pagase la luz y el agua y el tv cable y el teléfono y la cuenta de falabella y almacenes parís y ripley...y la presto del líder..y me tengo que quedar otra vez a hacer horas extras una por la plata y otra porque el tiempo...el tiempo que no alcanza y llega el sábado...a las cuatro de la tarde llegando a la casa más cansado que un guerrero azteca durante la guerra florida...y te acuestas y papá vamos al parque y día domingo feria almuerzo patatín patatán se acabó la semana son las seis de la mañana calentar el auto caminar cinco cuadras para esperar el transatiago o el transnada, en el paradero está la mina de siempre, los tres hermanitos de siempre, la vieja con el perrito comprando pan, la nana que se atrasa como siempre, el auto que no parte, el cabro chico que a última hora hace una tarea...¿y la conversación? ¿Y los paseos al cerro? ¿Y el cine? Y...olvídate de leer un libro...y...no hay tiempo, nadie tiene tiempo, sólo algunos poetas que, como negros gatos de Baudelaire, se alargan, se estiran contra los primeros rayos del sol, observan el tráfago de la urbe, bostezan, dejan el lápiz sobre la hoja en blanco y se vuelven a dormir como si el tiempo no existiese, como si el tiempo por fin se hubiese liberado de Cronos.
Obra citada: La musiquilla de las pobres esferas, Enrique Lihn, Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1969.



lunes, julio 02, 2007

POETAS EN HUALPEN.























Estas son algunas imágenes del encuentro de escritores en Hualpén. Luego subiré otras.
Unos poemas que escribí a propósito del encuentro en Hualpén.
No son definitivos. Pero son.

UNA IMAGEN PEGADA EN UN VIDRIO DE UN AUTO


1

La tarde en el viejo barrio
Casas pintadas de amarillo rojo azul naranja
Un poste de alumbrado público
Y el mar

Una sombra por allí pasa
Frágil danza a ritmo frenético

Tal vez los ocasos no estuvieron más tristes
Como aquella tarde en que mi sombra pasaba

Ahora desde arriba te veo danzar
Es tarde es muy tarde un anciano
Se ha sentado a orillas del mar


2

No le debemos nada al mar
He depositado mi tosco cuerpo
Sobre la arena

De lejos escucho
“no te robes los paisajes”

Un cangrejo con traje verde
Aterrorizado se inmoviliza

Con desgano fotografío un horizonte
Que me dolerá para siempre


3

Borrachos danzamos bajo la lluvia
Claro esto fue pura ilusión
El espectáculo estaba en mi alegría
En mi copa de vino
En un cigarrillo ardiendo entre mis dedos
En la poesía que brotaba a mares
Como si se hubiese agrietado una represa

La noche se vino a sentar con los poetas
También lo hizo la lluvia ese momento
Detenido en el Hotel Italia de Talcahuano
4

Las estrellas se apoyan en un árbol
Un poeta mapuche danza y canta a sus dioses
Pájaros invisibles emanando de su boca
Las estrellas se tatúan en un árbol
Un poeta mapuche convoca a sus dioses
El cielo está lleno de agujeros
Las estrellas se han venido a quedar en un árbol
Un poeta mapuche danza y canta a sus dioses
Océanos primordiales se derraman por los agujeros


5

Ella lee un poema
Ella eleva una copa de vino
Ella danza a la lluvia
Ella se divierte entre las olas
Ella canta un tango
Ella aconseja a los niños
Ella lee un poema
Ella sale de su casa
Ella pasea por Hualpén
Ella sonríe a la muerte
Ella se devora al tiempo

Ella lee un poema


6

La oscura noche tiene un ojo verde
Uno amarillo y uno amaranto
Su perfume es el perfume del abismo
Una flor misteriosa inyectada en el océano

La oscura noche veloz cruza los caminos
En Concepción visita a los poetas
Y como en una hecatombe griega
Derrama sus flores perfumadas en ofrenda
A dioses mortales a los que tiernamente acoge
Y ama como ama una madre a su hijo
Como ama una amante a su carcelero

La oscura noche a otras regiones se lleva
Sus legiones perfumadas
Sólo un poeta admira la flor rota
Sobre el negro asfalto
De la oscura noche no queda ni la mirada
7

El tiempo se viste de verde
Y tiene sus ojos como los ojos de un niño azul
Que redacta un poema
Yatiri oceánico el tiempo se anuda la corbata
Toma un kultrún sopla una trutruca danza
En años atrás hubiera conseguido una muchachita
Ahora se sienta sobre la arena oscura de la desembocadura del Bío Bío
Escuchó que una nave naufragó antaño
Se la imagina una embarcación pirata o un galeón español
Con tinajas repletas de sangre
Una familia bajo la leve llovizna negra hace un asado
Comprende a los poetas del Sur
Su humedad su nostalgia sus lluvias sus ríos profundos
Se lía un cigarrillo de tabaco cubano
Inhala y expele el duro sabor en fumarolas
Que se enroscan en las Tetas del Bío Bío
Cree que la vida recién comienza para él
El tiempo se ha puesto a pensar que a lo mejor
De esta lluvia araucana no pasará


8

Un niño cubierto con una cotona blanca
Dijo un poema de José Martí
El no sabía que decía un poema de José Martí
Pero lo dijo entusiasta por ganarse un libro de poemas
Que no eran de José Martí

José Martí en Hualpén leyó su poema
“Mi verso es un surtidor…”
Envuelto en un manto blanco
José Martí dijo su poema:
Un pájaro veloz atravesó la sala


9

Leímos con cámeron ahumada Henrickson Dávalos
Omar del valle poemas toda una noche
La lluvia nos iluminaba
Sabíamos que abandonaríamos concepción
Hualpén es un poblado silencioso
Los poetas se han ido a lenga para estar
Con la mar verde en la caparazón de un crustáceo



10

La mar verde
Atraía
Mediante sus sensuales espumarajos
Expulsando cangrejos
De trajes olivas
Como legendarios guerrilleros
En los humedales de Guatemala

Hay una cosa imposible de soslayar:
Por más que el bosque vaya al océano
Ningún árbol puso su fuerza feroz
Sus rayos tentaculares en las
Abisales vulvas de la mar

En un rito bestial
Romperían los hímenes
Del ponto

Y en una hecatombe ciclópea
Por milenios
Evocarían
La titánica copulación


11


En rojos labios
Mece la noche
Ojos de fuego
En la oscuridad
Una flecha ciega
Sobre una silla
En un madero
Las teclas del sol
Silencio silencio
De acá para allá
Pasea gira pasea
Silencio silencio
Un meteorito
Se acerca veloz
Tiembla la tierra
El sol se pone negro
Hiperión una vez más
Enmudece en medio
De la palabra
Una vez más Tetis
Devela la traición
12

Llega a mí tu voz
De un sitio perverso
Una oscuridad unívoca
Un árbol que se estropea
Un asiento de mimbre
Tres mujeres devotas
Una sala vacía
Un río abriéndose en la mar
Una pareja de adolescentes besándose en el cerro amarillo
Una calle
Una fotografía
Un rincón a donde tú estás
Y el sol moja tu cara enferma

13

Por qué escribí estos poemas?
No lo sé.
Vinieron nada más.
Se juntaron al lado mío
Y se pusieron a bostezar.

Hoy hay un día ahí hermoso
El río Bío-Bío se enorgullece bajo la lluvia
Un poeta come un completo
Y bebe coca-cola mientras arrastra los pies
Por la negra arena.

Algunas veces los lobos
Se ponen s cazar sin ton ni son
Matan por matar no más
Copulan bajo la luna
Se dan un festín de sangre
Y pieles tristes.

En estos casos
Viene a tomar sentido
La idiota idea de mandar a los hijos al siquiatra.
Ellos se contaminan con uno.

En ese aspecto no hace nada de mal
Salir en un paseo veloz en auto
Cruzar los páramos más inextricables de Coyhaique
Y leer un cuento de bofedales y vientos gélidos
En Hualpén

Luego beber una copa de vino.
Luego beber una copa de vino
Y por el mismo lugar por donde uno llegó
Marcharse sin antes no haber bebido
Una copa de vino junto a amigos y amigas
Poetas que se los lleva el viento.



jueves, enero 18, 2007

NATURALEZA MUERTA

VENUS EN EL PUDRIDERO

Se supone que tus ojos
se han vaciado en los míos
como un océano lésbico y convulso

Te diría la vaciedad de todos los tiempo
no obstante incluso eso se desmorona
como una catedral moderna

En el vértigo Picasso Van Gogh
Vicente Huidobro Teófilo Cid
y la Venus en el Pudridero



PESSOA Y POUND

Pessoa Fernando se fue
calla abajo tras el zeppelín
(La canción es la misma)

Abrieron sus ventanas los caseríos
las gallinas irrumpieron picoteando
los borradores de Ezra Pound

La mañana apenas columpiada
por la brisa En el puerto
se divisan oscuros dos sombreros de copa



CÉSAR VALLEJO Y MALLARMÉ

Por septiembre los volantines
en Valparaíso la nube de polvos
de colores el aeroplano que
se enreda a los cables
de los tendederos públicos

Con esa misma tristeza del tiempo
de la juventud César Vallejo
ayuda a subir a la micro a un
vejete llamado Stéphane Mallarmé
quien por Avenida Alemania
aprovechará de echar una mirada
por una rendija en el desastrozo
teatro Mauri -casi lo quemanos
ese día ¿o no, Zombis?



CARLOS DE ROKHA

Retratados para siempre
aún jugaban los mandrágoras
a que la juventud jamás
sería vencida
(Y así fue, Carlos de Rokha)



RIMBAUD

Las oscuras ventanas de la tarde
el domingo Rimbaud escupiendo
arrastrando por Santiago el
aburrimiento de épocas completas
como si no hubiese nada qué hacer
y lo único importante pernoctar
bajo los puentes junto a los gatos
de la noche para siempre despertar
a las cuatro un domingo cualquiera



NADJA, RIMBAUD, CERNUDA.

es mágica la esfera
y la mano en el guante rojo
el codo de mademoiselle Nadja
y la incredulidad del Gurú

Abajo del Sena les clochards
advierten a Rimbaud y en
otro flash Luis Cernuda
se extiende sobre su flor azul
y su quimera



TOULOUSE-LAUTREC Y CLAUDE DEBUSSY

Flor de la frivolidad las chicas
del Cancán Alzan sus piernas
en contacto con ese ojo lascivo
el conde Toulouse-Lautrec
chorreando el vino por sus telas
para terminar abarazando
a Claude Debussy



FEDERICO GARCÍA LORCA

La sonrisa siempre viva
ante el daguerrotipo como si
la muerte fuese una humorada
la misma que elevó a Franco
y puso un cañón en el ano
extralúcido de Federico García Lorca



BUÑUEL Y DESNOS

Esa alegría ingenua
ese transcurrir profundamente liviano
un sombrero de copa una verde
corbata una estrella bermeja
un piano un sainete
un trompetón por la mañana
la velocidad de luis Buñuel
los ojos rojos en Robert Desnos
el automóvil traqueteando
a la velocidad del cine mudo



GEORG TRAKL

Sobre los alambrados de las trincheras
canta el pájaro azul más hermoso
que el rostro de su hermana Georg
Trakl atraviesa el campo borracho
e inyectado en medio de las tripas
hirvientes de sus amigos



ENRIQUE LIHN, RODRIGO LIRA

Octubre del '80 Enrique Lihn
en su sombrero de copa
escucha la lluvia los poetas
jóvenes fiestean a su alrededor
besan sus labios pudrientes
huelen el dadaísmo que fogonea
de su boca
lo fotografían al lado de Rodrigo
Lira leen sus poemas bajo el agua
mientras él continúa en ese sueño
viejo desdentado habitando un palomar
aguardando que el círculo se cierre
para ver caer al mendigo
disparado contra el cielo



NERUDA, BORGES, LOVECRAFT

En una vieja plaza
apoyado contra el banco
Neruda argolla infamias
sueños de halcón
sobre los ríos de Lovecraft

Borges aguarda como un niño
sorprendido aguarda la reconvención

Una mosca cimarrona chalada
pellizca las palabras verdes
que se pierden por los resquicios

Neruda azota la mano
contra lo que fuera su rostro:
una fría pantalla de televisión
en blanco y negro repite
la secuencia de un avión
infinitamente despegando
(FATAMORGANA)



NICOLAS GUILLEN

Habrá alguien oído el coraje
de esos huecos árboles
sus máscaras los rostros
inundando la selva las plumas
del quetzal dibujando el cielo
sus sombras ebrias por los senderos?

Los zambos ejecutaron la danza
febrilmente halconada sin embargo
en el transcurso sus ojos fugaces
establecieron el ritmo de los tambores
tras las vírgenes y los santos castizos

Nicolás Guillén tamborilea sobre Cuba
en su hamaca plagada por mosquitos
Su sangre son miles de serpientes de cascabel
tigres y balazos

Nicolás Guillén bebe su ron vacío
en una copa invisible mientras su
pellejo arroja furia leyendas y tambores
y un quetzal lo contempla gatillando con
sus plumas los ritmos de Centroamérica



EMILY DICKINSON

La turbia marea de los años
me llevó sobre los sargazos
adentro de una tormenta:
era la única entre los pliegues
erizando avenidas frutales:
La soledad me dio un aire irreal/
fumar relajado oler lo suntuoso
desgajar la sonoridad de las cosas

Puede que en estas piedras encuentren
mi cintura tatuada o mi ojo perverso

En esta silla que inundé de gemidos
nada simpático para las hienas
ni amores óptimos mendigos de fotonovelas

O estrellas chillonas de putas
en sus felpas orgullosamente manchadas
o sortijas anillando tesoros de Blake

O quien viera a Marlene Dietrich en su cinta
la pasmosa huecura de su vientre

Por los matorrales al fin aprecié mi rostro:
cada helecho era uno distinto
Agradaba ir descalza liviana ribereando el río:
La brisa galopando en esos arbustos
inacabables gotillas husmeando los pubis

De golpe arrojarse sobre la felicidad
y como Woyzeck asesinarla sucesivamente
luego oler el cuchillo lanzándolo a la
Diosa del Lago -Excálibur- guiñándome
seductora para siempre sus profundidades

Una niña de "dulce piel" abrió mis piernas
Como una burbuja unió su pelvis
a la mía vieja catedral de aguas antediluvianas:
el cosquilleo de sus guedejas inoculó
aquello que la palabra desintegra

En estas fotografías tiradas en la cama
los cabellos y las uñas crecen: esa
fue la manera encerrada en esta casona
que cogí lo que siempre hube negado:
Un sabor sobrecogedor que si transmitiera
hoy reirían de mí como lo hicieron Rimbaud



GINSBERG, ARTAUD, BATAILLE

Ginsberg susurra la oreja
ida de Artaud:
Le dice: "Te amo"
y él se sonroja no por eso
sino que en San Diego
las putas han abierto
su corazón
adonde al fondo una manzana
aloja el rsotro de un
niño cínico que se
masturba frente a Bataille
maravillado boquiabierto
apoyado en las bambalinas



RAUL GONZALEZ TUÑON

En Buenos Aires
otra luz abre los callejones:
alguien que ya no mira de aquí
un vuelo
Raúl González Tuñón
hallándose de golpe en
medio del tráfico
con las manos perdidas
en sus bolsillos
buscando el retrato
y la navaja



BAUDELAIRE

Nos sentamos junto a
Baudelaire y su puta:
Valparaíso no era el mismo
y en Iquique los homosexuales
se reventaban fumando pitillos
paraguayos: era por
entonces la calle Thompson:

Con su vela metafísica
un anónimo poeta buscaba
el rostro ido de su mujer
la misma asesinada por el
rencor furtivo de su hermana

la misma impalpable en el
retrato vivo de Baudelaire



PASTERNAK, ESENIN, MAYAKOVSKY

Te brillarán los ojos
Pasternak sin embargo
Serguei Esenin vaga
silencioso por la Plaza Roja
entra al bar
gritando a Mayakovsky
se meta su suicidio
de donde mismo no debieron
haber salido sus poemas
e irónico Mayakovsky retruca:
"¡Un trago, compañero?!
Y borrachos aguardan el amanecer
en la Plaza Roja
a la que Pasternak se acerca
pálido y canoso
errastrando partituras
para cubrir los cuerpos
y limpiar la sangre
que derramaron de más
en su intento por escribir
un poema
sobre las nubes
en una corteza de abedul
o sobre la cola del piano
donde Pasternak versa
con las escurridizas gotillas restantes



RIMBAUD

Aunque lo dije todo
y todo lo hice
en el infierno del Dante
ardo en mi furia
inagotable
y ante Dios paso
como un mocoso precoz
capaz de arrebatarle
un día
su aseidad añeja



GOYA

Eres la maja cubierta
y así te quedarás
dormida y sola
deseada por los poetas
y los camarógrafos por
los coleccionistas y los burócratas
que te han traído un ramo
de rosas
pero así te quedarás
dormida y sola
saboreando una saliva amarga
en sueños en que posees
a tres muchachitas
de trece años que han posado
para ti
desnuda y sola como

ante
Goya



MARCELINA DESBORDES VALMORE

Marcelina Desbordes Valmore
se lanza desnuda del
buque nada al desierto
con su flor azul
pergaminada en sus labios

En una playa abandonada
abre sus piernas al mar
mientras el sol lame sus hombros

Perfilada en el horizonte
sobre la arena un manchón
blancuzco señala que ella
estuvo allí entregándose
al sabor dichoso de su cuerpo



NIETZSCHE

A lo mejor todo es repetición
y sí
nos encontraremos
en otro tiempo Yo no lo sé
pero visité a Nietzsche
mientras escribía Mi Hermana
y yo
Ese manuscrito que
aún guardo celosamente
bajo mi cama


NATURALEZA MUERTA, 1992, Inscripción Nº 85.162, Santiago de Chile.