MUJER RECORDANDO UNA TARDE PLACENTERA DE OTOÑO
Naufragaste en el Arethusa
y te llevaste mi amor
al fondo del mar.
Ni las cuerdas ni los gritos
ni Dios pudo salvarte.
Te ahogaste como un perro
en el Arethusa.
Y ahora un recuerdo amargo
recorre mis tardes
placenteras de otoño.
y te llevaste mi amor
al fondo del mar.
Ni las cuerdas ni los gritos
ni Dios pudo salvarte.
Te ahogaste como un perro
en el Arethusa.
Y ahora un recuerdo amargo
recorre mis tardes
placenteras de otoño.
Comentarios