En la montaña la cruz
penetra como un cuchillo
en la carne
Grises nubarrones
se detienen sobre La Biblioteca Nacional
frente al Cerro Huelén o Santa Lucía
Puras cosas inmóviles se queman
en una pira en medio de la urbe
Beso una piedra roja
sobre una explanada de mármol negro
Un desengaño funesto que se abre
como un abanico o como un acordeón diabólico
Conversamos bebiendo y fumando
Al lugar le llamábamos el 290
precio de las botellas de vino
el año de 1986
Un fruto amargo en la garganta
En el pecho, Futilidad
Dos hojas caen al Río Mapocho
a un costado del Museo Nacional de Bellas Artes
una noche con luna blanca y fría
Por el Río Mapocho va un pez petreo intensamente azul
LLueve. Una lluvia de rostros mordidos y hambrientos
Una poderosa mano se hunde con ira en el cielo negro
Sobreviene una calma atroz comiendo sangre coagulada sobre
el pavimento gris como un niño desnudo agazapado loco
viernes, noviembre 20, 2009
miércoles, noviembre 18, 2009
ORACION PARA MI PADRE
Padre
en el alto cielo
en el duodécimo planeta
¿Qué semilla dejaste aquí en la Tierra?
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
un volcán ha estallado
una nube tóxica tapa nuestros rostros
un río de lava ardiente corre
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
tu templo está vacío
los muros se derrumban
las imágenes se queman
tu vestimenta arde
y ya nadie está con nosotros
el rumbo se ha perdido
nadie guía el timón
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
antes que nos perdamos
para siempre
antes que el dolor
nos destruya
antes que la desmedida ambición
y la locura
terminen por asolar
lo que tú construiste
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
abre otra vez la puerta
cobíjanos en tu hogar eterno
danos una lámpara
siquiera
para alumbrar el sendero
perdido
arrójanos un salvavidas
aunque sea
para evitar que el mar
de la insensatez
acabe con todos nosotros
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
no nos dejes solos
ahora mismo no nos
abandones
aunque te has ido
envíanos desde el alto cielo
desde el duodécimo planeta
La Tabla del Destino
y haz otra vez
que las aguas se reúnan
y que los hermanos
otra vez
vuelvan a comer en la
misma mesa
donde una vez comiste
y repartiste el pan y el vino
el fruto que de tu boca sacabas
para que tus hijos
solidarios y unidos
crecieran con el ejemplo
encarnado
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
vuelve a la Tierra
envía tu sombra
y en un gesto
de otro mundo
haz que volvamos
a amarnos
por los siglos de los siglos
antes que unos a otros
terminemos asesinándonos
Padre Nuestro
en el alto cielo
en el duodécimo planeta
ahora que te has ido
acuérdate de nosotros
no nos dejes
abandonados
no permitas
que la insensatez
y la ambición
terminen por destruir
definitivamente
y para siempre
lo que tú
y Nuestra Madre
crearon
Escúchanos
Te rogamos
en el alto cielo
en el duodécimo planeta
¿Qué semilla dejaste aquí en la Tierra?
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
un volcán ha estallado
una nube tóxica tapa nuestros rostros
un río de lava ardiente corre
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
tu templo está vacío
los muros se derrumban
las imágenes se queman
tu vestimenta arde
y ya nadie está con nosotros
el rumbo se ha perdido
nadie guía el timón
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
antes que nos perdamos
para siempre
antes que el dolor
nos destruya
antes que la desmedida ambición
y la locura
terminen por asolar
lo que tú construiste
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
abre otra vez la puerta
cobíjanos en tu hogar eterno
danos una lámpara
siquiera
para alumbrar el sendero
perdido
arrójanos un salvavidas
aunque sea
para evitar que el mar
de la insensatez
acabe con todos nosotros
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
no nos dejes solos
ahora mismo no nos
abandones
aunque te has ido
envíanos desde el alto cielo
desde el duodécimo planeta
La Tabla del Destino
y haz otra vez
que las aguas se reúnan
y que los hermanos
otra vez
vuelvan a comer en la
misma mesa
donde una vez comiste
y repartiste el pan y el vino
el fruto que de tu boca sacabas
para que tus hijos
solidarios y unidos
crecieran con el ejemplo
encarnado
Padre
Escúchanos
Escúchanos
Te rogamos
vuelve a la Tierra
envía tu sombra
y en un gesto
de otro mundo
haz que volvamos
a amarnos
por los siglos de los siglos
antes que unos a otros
terminemos asesinándonos
Padre Nuestro
en el alto cielo
en el duodécimo planeta
ahora que te has ido
acuérdate de nosotros
no nos dejes
abandonados
no permitas
que la insensatez
y la ambición
terminen por destruir
definitivamente
y para siempre
lo que tú
y Nuestra Madre
crearon
Escúchanos
Te rogamos
miércoles, noviembre 11, 2009
TRISTEZAS
1
otra vez aquí en esta banca de plaza pública
abandonado y solo
tres gatos me siguen a todas partes
tres monedas que lanzo fuera del círculo
2
un buque de guerra pasa por mi ventana
una niña sonríe desde un túnel
la gata ha perdido a sus gatitos
yo los tiré lejos lejos
3
acorralado el árbol que en otoño
solía cobijarme se quema
arde la piel de los gatos
sobre el césped de un estadio vacío
4
la piedra se abre y palpita un corazón rojo
luego sobre la faz de la tierra no hay más que
estopa aserrín y nidos de pájaros muertos
5
pasa veloz el torbellido
una y otra vez al interior de la vieja casona
una y otra vez como una loca el torbellino
recorre altares grutas torreones
y se regocija como un feto
aguardando a la madre que nunca volverá
nunca llegará
6
papeles que vuelan sobre la mar
cuatro papeles flotan ingrávidos
cifras que borges odiara
nomenclatura del abismo
eucaristía negra de la desolación
otra vez aquí en esta banca de plaza pública
abandonado y solo
tres gatos me siguen a todas partes
tres monedas que lanzo fuera del círculo
2
un buque de guerra pasa por mi ventana
una niña sonríe desde un túnel
la gata ha perdido a sus gatitos
yo los tiré lejos lejos
3
acorralado el árbol que en otoño
solía cobijarme se quema
arde la piel de los gatos
sobre el césped de un estadio vacío
4
la piedra se abre y palpita un corazón rojo
luego sobre la faz de la tierra no hay más que
estopa aserrín y nidos de pájaros muertos
5
pasa veloz el torbellido
una y otra vez al interior de la vieja casona
una y otra vez como una loca el torbellino
recorre altares grutas torreones
y se regocija como un feto
aguardando a la madre que nunca volverá
nunca llegará
6
papeles que vuelan sobre la mar
cuatro papeles flotan ingrávidos
cifras que borges odiara
nomenclatura del abismo
eucaristía negra de la desolación
lunes, noviembre 09, 2009
ABANDONOS
1
No he podido escribir estos días
suele pasar que abandono por un tiempo
la escritura
o me abandona -no lo sé.
2
son estos abandonos
como una tierra yerma
un par de paraguas inútiles
en un baúl
3
caminaba rumbo a casa
al interior del metro de santiago
un músico intentaba unas notas
y una chica abandonaba tres monedas
sobre un trapo sucio y cigarrillos
4
estos abandonos que duelen
tempestades dentro de un fócil
adentro de una mesita de centro
5
en mi abandono habitual
pasé lejano por la feria del libro
oía rumores gritos y tambores
tal vez el chasquido de un libro abriéndose
o cerrándose para siempre -quién lo sabe.
6
en mi escritura del abandono
una gata negra maúlla tras mi ventana
va de aquí para allá con tres gatitos recién paridos
se le morirán probablemente
abandonados al interior de un patio
de una casa abandonada
7
no he podido escribir estos
días más que estas pocas palabras
sobre el abandono
que no sé si continuaré
algún día
No he podido escribir estos días
suele pasar que abandono por un tiempo
la escritura
o me abandona -no lo sé.
2
son estos abandonos
como una tierra yerma
un par de paraguas inútiles
en un baúl
3
caminaba rumbo a casa
al interior del metro de santiago
un músico intentaba unas notas
y una chica abandonaba tres monedas
sobre un trapo sucio y cigarrillos
4
estos abandonos que duelen
tempestades dentro de un fócil
adentro de una mesita de centro
5
en mi abandono habitual
pasé lejano por la feria del libro
oía rumores gritos y tambores
tal vez el chasquido de un libro abriéndose
o cerrándose para siempre -quién lo sabe.
6
en mi escritura del abandono
una gata negra maúlla tras mi ventana
va de aquí para allá con tres gatitos recién paridos
se le morirán probablemente
abandonados al interior de un patio
de una casa abandonada
7
no he podido escribir estos
días más que estas pocas palabras
sobre el abandono
que no sé si continuaré
algún día
domingo, noviembre 01, 2009
PEDREGALES
1
un corazón repleto de agujas clavos alfileres hipodérmicas
quemándose
2
un infierno ardiendo en el pecho acunado por la miseria
y la abyección
3
llanto de abismos y rocas
llanto de acantilados
4
regocijo adentro de la sangre oscura acaparando
sueños anhelos quimeras
5
una boca vomitando ácido sulfúrico y agua verde
una boca pegregosa arrastrándose lución por el desierto
6
asolamiento puentes en ruina casas derruidas
muelles oxidados alargándose hacia el interior de un mar muerto
7
un camino que ya no se camina una ruta rota
un derrotero trunco un desfiladero que se pierde en los yerbajos
8
la canción cruel metiéndose por los poros
la mañana en que el mundo se levanta muerto
9
detención y borramiento de las huellas sobre la arena
un sol negro posado sobre la cabeza de un cuervo amarillo
10
voces que de otros mundos traen semillas
y crecen gladiolos lirios rosas y claveles
11
memorias que ya no se encuentran
trozos de payasos de muñecas de herramientas que nadie más usará
12
intoxicación de la ambición y el odio
un corazón que estalla en medio de la tormenta
13
líquido que fluye como un tubo vivo ardiendo
y se disgrega por rendijas de un sueño filial devastado
14
pedregales sólo pedregales y más pedregales
donde hubo una vez un bosque con hadas y gnomos
unicornios y la blanca insinuación del mal
un corazón repleto de agujas clavos alfileres hipodérmicas
quemándose
2
un infierno ardiendo en el pecho acunado por la miseria
y la abyección
3
llanto de abismos y rocas
llanto de acantilados
4
regocijo adentro de la sangre oscura acaparando
sueños anhelos quimeras
5
una boca vomitando ácido sulfúrico y agua verde
una boca pegregosa arrastrándose lución por el desierto
6
asolamiento puentes en ruina casas derruidas
muelles oxidados alargándose hacia el interior de un mar muerto
7
un camino que ya no se camina una ruta rota
un derrotero trunco un desfiladero que se pierde en los yerbajos
8
la canción cruel metiéndose por los poros
la mañana en que el mundo se levanta muerto
9
detención y borramiento de las huellas sobre la arena
un sol negro posado sobre la cabeza de un cuervo amarillo
10
voces que de otros mundos traen semillas
y crecen gladiolos lirios rosas y claveles
11
memorias que ya no se encuentran
trozos de payasos de muñecas de herramientas que nadie más usará
12
intoxicación de la ambición y el odio
un corazón que estalla en medio de la tormenta
13
líquido que fluye como un tubo vivo ardiendo
y se disgrega por rendijas de un sueño filial devastado
14
pedregales sólo pedregales y más pedregales
donde hubo una vez un bosque con hadas y gnomos
unicornios y la blanca insinuación del mal
jueves, octubre 22, 2009
HOY FALLECIÓ MI PADRE
Hago un alto antes de finalizar mis doce poemas de amor
porque hoy tal vez a las once y media de la mañana
tal vez a las doce del día
falleció mi querido padre
lejos en el norte de Chile
allí donde el desierto es un lagarto vivo
amarillo rodeado de sol y pedregales
y oficinas salitreras en alguna de ellas anduvo él
en más de alguna bebió una copa de vino y de vida
allí se fue mi querido viejo con su piel morena
su pelo negro y encrespado
sus ojos oscuros como el carbón de los trenes salitreros
sus manos delgadas y ágiles
sus pies sus uñas su silencio su memoria
ya no pudo más
varias veces le ganó a la muerte
pero en la última jugada no quiso jugar
llévame nomás vieja chucheta habrá dicho
a lo más antipoeta llévame no más ya ganaste
habrá imaginado como en el séptimo sello de bergman
hazte cargo de estos despojos
mis hijos y mis hijas se harán cargo de mi memoria
la pintora a lo mejor me pinta un retrato
el poeta me hará otro poema pero no el que
yo le pedí con rima a la antigua
la yogista me hará una ceremonia
la otra yogista hará iluminar al buda
el ingeniero me hará una linda máscara
de la diablada de la tirana con luces
multicolores como a mí me gustan
el contador me contará toda la genealogía
y hará el árbol más lindo de la pampa
el comerciante me enseñará los secretos del lama
(él lo sabe)
la jefa ordenará todo esto y el líder
cómo no ahora sí que veremos
si las palabras se las lleva el viento
en fin
ya me fui
para qué más
"me voy para no volver"
pero ya volví
con mi amada esposa
y mi hija Raquel
aquí los espero
dirá mi querido viejo
claro que te escribí un poema
si no entonces
para qué mierda ser poeta
chao
nos vemos
te amo
porque hoy tal vez a las once y media de la mañana
tal vez a las doce del día
falleció mi querido padre
lejos en el norte de Chile
allí donde el desierto es un lagarto vivo
amarillo rodeado de sol y pedregales
y oficinas salitreras en alguna de ellas anduvo él
en más de alguna bebió una copa de vino y de vida
allí se fue mi querido viejo con su piel morena
su pelo negro y encrespado
sus ojos oscuros como el carbón de los trenes salitreros
sus manos delgadas y ágiles
sus pies sus uñas su silencio su memoria
ya no pudo más
varias veces le ganó a la muerte
pero en la última jugada no quiso jugar
llévame nomás vieja chucheta habrá dicho
a lo más antipoeta llévame no más ya ganaste
habrá imaginado como en el séptimo sello de bergman
hazte cargo de estos despojos
mis hijos y mis hijas se harán cargo de mi memoria
la pintora a lo mejor me pinta un retrato
el poeta me hará otro poema pero no el que
yo le pedí con rima a la antigua
la yogista me hará una ceremonia
la otra yogista hará iluminar al buda
el ingeniero me hará una linda máscara
de la diablada de la tirana con luces
multicolores como a mí me gustan
el contador me contará toda la genealogía
y hará el árbol más lindo de la pampa
el comerciante me enseñará los secretos del lama
(él lo sabe)
la jefa ordenará todo esto y el líder
cómo no ahora sí que veremos
si las palabras se las lleva el viento
en fin
ya me fui
para qué más
"me voy para no volver"
pero ya volví
con mi amada esposa
y mi hija Raquel
aquí los espero
dirá mi querido viejo
claro que te escribí un poema
si no entonces
para qué mierda ser poeta
chao
nos vemos
te amo
martes, octubre 20, 2009
DOCE POEMAS DE AMOR
11
Tengo hambre de ti
tal vez escuché en más de una canción
y leí en más de un poema
hambre de tu boca
de tu piel
de tus dedos
puede que lo haya leído en otra lengua
que no habló y que quizá hablé
en otro tiempo en otro estado en otro mundo
tengo hambre de ti inscrito en un muro
en el pedagógico en algún escaparate
de algún negocio empolvado y remoto
tal vez en la calle veintiuno de mayo
o esmeralda o merced
o en algún boliche de esos a los que solía ir
cuando los veinte años y rimbaud en la sesera
esos tugurios malolientes con vinos tres tiritones
dignos de un poeta maldito en los ochenta
la serena la clínica y tantos otros el reloj las palmeras
tengo hambre de ti rayado en las mesas circulares
pintadas de rojo con un mantel de hule
y varias botellas de vino y mucho cigarro
muchas horas ganadas a las horas
muchas noches dentro de otras noches
tengo hambre de ti
de tu boca
de tus manos
de tu piel
tengo hambre de tu orgasmo
de la luna derramándose ardiente sobre
los rieles de un tren oxidado
de los cuartos a donde te amé
de tu sonrisa y tu ropa interior
tu manera de bailar sobre la cama
y reír mientras bebo una botella de vino
tengo hambre del bar donde comíamos
a las cinco de la mañana
luego de haber hecho el amor
y luego de confabular en hacerlo de nuevo
antes que tu casa abriera sus goznes parturientos
tengo hambre de ti
de los viejos aeroplanos en los años veinte
de los poetas de montparnasse leyéndolos
como locos sentados en las bermas
buscando cigarrillos chupados y huérfanos
de nadja reinventándose en nuestros aromas
de kandinsky diluyéndose en el rojo
de una patria de poetas solitarios y alcohólicos
dylan thomas baudelaire nuestro teillier
y cómo no el granuja de sergei
tan amado su hombre negro
todos esos libros que leí recostado
en tu vientre luego del amor
con un cigarrillo humeando y un vaso de vino
y tú delirando feliz mi loco poeta
tengo a hambre de ti
mi loba mi pantera mi gata negra
mi perruna alterando los cables telefónicos
y los altavoces con un grito
más allá del grito
con la noche viniéndose entera adentro de nosotros
y el mar triste y más triste sin rugido
porque el rugido te lo tragaste tú
porque el rugido eres tú
mi loba mi pantera mi gata negra
mi perruna leyendo tres notas
que nos dan el aliento
de las notas dodecafónicas
que componen la vedadera música del universo.
Tengo hambre de ti
tal vez escuché en más de una canción
y leí en más de un poema
hambre de tu boca
de tu piel
de tus dedos
puede que lo haya leído en otra lengua
que no habló y que quizá hablé
en otro tiempo en otro estado en otro mundo
tengo hambre de ti inscrito en un muro
en el pedagógico en algún escaparate
de algún negocio empolvado y remoto
tal vez en la calle veintiuno de mayo
o esmeralda o merced
o en algún boliche de esos a los que solía ir
cuando los veinte años y rimbaud en la sesera
esos tugurios malolientes con vinos tres tiritones
dignos de un poeta maldito en los ochenta
la serena la clínica y tantos otros el reloj las palmeras
tengo hambre de ti rayado en las mesas circulares
pintadas de rojo con un mantel de hule
y varias botellas de vino y mucho cigarro
muchas horas ganadas a las horas
muchas noches dentro de otras noches
tengo hambre de ti
de tu boca
de tus manos
de tu piel
tengo hambre de tu orgasmo
de la luna derramándose ardiente sobre
los rieles de un tren oxidado
de los cuartos a donde te amé
de tu sonrisa y tu ropa interior
tu manera de bailar sobre la cama
y reír mientras bebo una botella de vino
tengo hambre del bar donde comíamos
a las cinco de la mañana
luego de haber hecho el amor
y luego de confabular en hacerlo de nuevo
antes que tu casa abriera sus goznes parturientos
tengo hambre de ti
de los viejos aeroplanos en los años veinte
de los poetas de montparnasse leyéndolos
como locos sentados en las bermas
buscando cigarrillos chupados y huérfanos
de nadja reinventándose en nuestros aromas
de kandinsky diluyéndose en el rojo
de una patria de poetas solitarios y alcohólicos
dylan thomas baudelaire nuestro teillier
y cómo no el granuja de sergei
tan amado su hombre negro
todos esos libros que leí recostado
en tu vientre luego del amor
con un cigarrillo humeando y un vaso de vino
y tú delirando feliz mi loco poeta
tengo a hambre de ti
mi loba mi pantera mi gata negra
mi perruna alterando los cables telefónicos
y los altavoces con un grito
más allá del grito
con la noche viniéndose entera adentro de nosotros
y el mar triste y más triste sin rugido
porque el rugido te lo tragaste tú
porque el rugido eres tú
mi loba mi pantera mi gata negra
mi perruna leyendo tres notas
que nos dan el aliento
de las notas dodecafónicas
que componen la vedadera música del universo.
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